El presidente de la IESF, Vlad Marinescu, intervino hoy en el XII Sport Business Congress Poland, junto a reconocidos expertos del mundo del deporte y los negocios, para abordar las cuestiones clave que marcan el futuro del deporte europeo. Participó en el debate inaugural del escenario principal, European Sport 2040: Who Will Write the New Playbook – Technology, Capital, or the Fans of the Future?
Junto al presidente Marinescu estuvieron en el escenario líderes de destacadas organizaciones deportivas de Polonia y Europa:
Seweryn Plotan - presidente de la Junta Directiva, Sport Biznes Polska
Marian Kmita - presidente en funciones, Comité Olímpico Polaco
Stuart Wareman - presidente, European Sponsorship Association
Marcin Animucki - presidente del Consejo de Administración, Ekstraklasa
Piotr Borys - viceministro, Ministerio de Deporte y Turismo

De la pasión a la colaboración
Durante el panel, el presidente Marinescu sostuvo que los esports han crecido y triunfado gracias a la pasión de su propia gente: los jugadores, organizadores, voluntarios y federaciones nacionales que los construyeron, durante la mayor parte de su historia sin el apoyo de los Comités Olímpicos Nacionales ni de los ministerios de deporte, un respaldo que ha llegado solo recientemente.
“Las federaciones internacionales y nacionales trabajan sin descanso para preparar selecciones nacionales que compitan y traigan resultados a casa”, comentó el presidente Marinescu.
Hizo un llamamiento a los gobiernos y a las autoridades deportivas para que trabajen ahora junto a los esports y ayuden a potenciar lo que su comunidad ya ha logrado. Comentó: “El futuro depende de que las federaciones nacionales establezcan sólidas alianzas con gobiernos e instituciones, para que los esports crezcan con más fuerza, sean más sostenibles y cuenten con mejor apoyo en cada nación”.
“Sé que el objetivo de la mayoría de los ministros de deporte son las medallas”, dijo. “No podemos olvidar que las medallas no son el único objetivo: son el primer paso para crear héroes nacionales”.

Los esports como catalizador
Al responder a la pregunta central del debate, rechazó la idea de que los esports alejen a los jóvenes del deporte tradicional. “La historia de que los esports le quitan gente al deporte no tiene nada que ver con la realidad”, afirmó. “Lo que debemos hacer es encender la llama en los jóvenes, para que amen el deporte, para que amen relacionarse con sus compañeros de forma física. Y creo que los esports son el catalizador para ello”.
Señaló las habilidades que los videojuegos ya desarrollan, desde la rápida coordinación mano-ojo hasta la toma de decisiones a la velocidad del rayo, y destacó que los jóvenes que pueden parecer aislados detrás de unos auriculares a menudo están hablando con decenas de personas de otras lenguas y culturas.
“En última instancia, la tarea del deporte es educar física, mental y socialmente”, dijo, “y crear una unión, una camaradería capaz de tender puentes entre las personas”.
De Varsovia a Banten
Durante 18 años, la IESF ha construido los esports sobre los cimientos de cualquier deporte internacional: un único reglamento, antidopaje conforme al Código de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA/WADA) desde 2013 y atletas que compiten por sus naciones. Polonia ganó el oro en el World Esports Championship de 2022 en Bali, y este diciembre el campeonato regresa en su 18.ª edición, del 15 al 20 de diciembre de 2026 en ICE BSD City, en Banten, Indonesia, con atletas de 100 naciones.
